Ay amor, eres el culpable de cosas hermosas pero también te han utilizado para cosas horrendas, eres como las dos caras de una moneda, y por mucho que te buscan no siempre te encuentran, algunos te adoran otros... no quieren ni oír de ti hablar, cuando te pronuncian unos ríen otros lloran...
Bendita locura que es sentirte y agraciado el que lo hace sea o no correspondido pues no hay nada más bello que decirle a alguien tres de tus letras, afortunado aquel que es digno de ti. Culpable te digo que eres pues siempre te casas con la amiga felicidad.
Si tú dominarás el mundo yo sería tu aliado, y cuál ejército libraríamos batallas dónde solo moriría la ira y el odio. Conquistador tú... yo me inclino ante tu enorme poder pues aunque tres letras son, inmenso eres cuando haces acto de presencia.
Arriba, levanta con orgullo que tu hermano gemelo malvado no domine los corazones, arriba es que digo tenemos mil batallas que ganar que éste mundo no está perdido que el mundo todavía puede AMAR
No hay comentarios:
Publicar un comentario