No tengo el valor para decirte que te amo. Desde el primer día que te vi me enamoré de ti. Ya que no tengo el valor para decirte lo que siento por ti, decidí escribirlo en este viejo diario... Ay mi dulce Amelia... Si supieses que mi corazón late con más fuerza cuando me sonríes. Y que mi cuerpo empieza temblar, cuando me dices que soy un sol y un gran amigo. Dios… Yo no quiero ser solo tu amigo...
Si supieras cuánto tiemblo cuando me abrazas y me besas en la mejilla. Son tantas las noches que me quedo escuchado tu maravillosa voz, mientras me cuentas tus problemas con el estúpido de tu novio. Ese que te trata como quiere y que tanto te hace sufrir…
Sé que sólo soy ese amigo que sale corriendo hacia ti cuando te escucha llorar sin que sepas que me bebo los mares por ti, sin que sospeches que estoy locamente enamorado de ti. Tu no sospechas nada…
Ardo en deseos de gritarte que dejes a ese imbécil. ¿Es que soy el único que se da cuenta que no te quiere? Pero siempre llega con su sonrisa infinita pidiendo perdón y tu… Nunca sabrás las veces que he llorado en silencio, mientras te desahogas al teléfono.
Bueno continuo que desvio… Amelia mi vida, mi flor de primavera, la niña que roba mi alma, quisiera poder decirte tantas cosas, me siento tan feliz cuando estás junto a mí, que desearía que el tiempo se parara un instante. Para poder mirarte a los ojos un ratito sin que sospeches nada.
Pero me muero de pena cuando me dices que soy el mejor amigo del mundo y que ojalá algún día encuentre una chica tan especial como yo. En ese momento tengo que aguantar mis lágrimas, porque ya tengo mi lado a esa persona especial. Pero yo no le gusto. Yo no te gusto ni un poquito. Y tengo que aguantar mi pena. Que triste es la vida, tu te mueres de amor por alguien que no te quiere y yo me muero de amor por ti...
Adoro tanto verte sonreír, llenas mi vida de color cada vez que te veo reír. Por las noches me tumbo en mi cama y sueño que yo soy tu amado y que tú eres mi amada. Nos abrazamos, nos miramos a los ojos, te digo que eres la mujer más maravillosa del mundo y que te amo…
Entonces me acerco a tus labios mientras sigues miras los míos y te beso suave y dulcemente, mi Amelia… Me robaste el corazón… Y sonríes… Y luego me derrito porque me susurras al oído que soy el hombre más maravilloso que jamás has conocido y por eso me amas con todo tu corazón.
Luego despierto del sueño y vuelvo a la realidad entonces me doy la vuelta en la cama, y poniéndome de lado aprieto mi cara con trago almohada llorando. Me hago mi llanto mientras golpea la almohada de rabia 1000 veces me pregunto interrogación por qué no me amas? ¿Porque no te gusto? 1000 veces cada día le pido Dios que me ames. Y allí acurrucado sobre mi cama, cuando me quedo sin lágrimas me duermo en silencio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario